miércoles, 6 de junio de 2012

RELOJ DE ARENA Y SANGRE

PRIMERA PARTE....

Jack Miller abrio sus ojos apenas veinte minutos antes de que sonase el despertador, penso que aun era pronto y decidio regalarse ese tiempo extra, no volvio a dormir y centro su mirada en el blanco techo, se perdio en sus pensamientos, una sensacion de tortura le invadio por dentro y oscurecio sus recuerdos...la amarga reververancia de un pasado ya no tan cercano le cercenaba sus emociones...

Salto de cama justo antes de que el despertador iniciase su ritual de sonidos agudos, lo apago con tiempo y se dirigio a la ducha, sus pasos eran cortos, tristes, carentes de energia pese a ser demasiado pronto para vivir y demasiado tarde para soñar....Jack se miro en el espejo del baño y el reflejo no le sorprendio, era la misma cara languida, y carente de brillo a la que estaba acostumbrado, dia tras dia comprobaba como su rostro se iba apagando, como los años y las cicatrices sin cerrar dejaban huella en su palida tez...confiaba, aunque sin muchas esperanzas, que el agua fria de la ducha alimentase y renovase su espiritu..no fue asi.

Cuando salio al porche de su casa, el aire frio de la mañana golpeo su rostro, las calles continuaban adornadas con la nieve ya sucia por el paso de los dias, recogio el diario del suelo y sin abrirlo regreso al calor de su casa. Puso en marcha la cafetera e introdujo un par de rebanadas de pan en la tostadora...abrio el diario, 22 de diciembre, sus ojos se abrieron y un haz de luz ilumino la cocina, cerro el diario y saboreo el humeante cafe al tiempo que deboraba las tostadas como hacia mucho tiempo que no disfrutaba con ningun alimento, un golpe de energia se propago a su alrededor, lo pudo notar, lo sintio como si durante largo tiempo hubiese esperado una inyeccion de adrenalina en su corazon, y esto no hubiese llegado sino en ese preciso instante.

Jack subio a su habitacion y se vistio de un modo pausado, como si disfrutase de cada prenda que se ponia, disfrutaba el tiempo de un modo extraodinario, sin prisas, esto no habia cambiado, nunca tenia prisa, eso era solo parte indeleble del pasado, de un pasado que a veces parecia tan cercano como otras lejano, confuso, oscuro..pero presente, siempre presente, tatuado a partes iguales en su cuerpo y en su memoria, sin intencion de dejar que sus recuedos se disolviesen en las aguas del tiempo y el olvido, pese a lo intentos de los especialistas que le habian tratado, y el peligro que eso podia suponer y que los psicologos desconocian.
Pese al frio de la mañana, el coche arranco a la primera, el viejo Ford nunca le habia dado problemas, sin duda siempre fue un amigo fiel, demasiado fiel, complice de muchas maquinaciones que permanecian ocultas...Encendio la radio de auto y escucho con atencion las primeras noticias del dia, nada especial, los resultados deportivos de la noche y alguna noticia sin importancia de politica local, la sensacion de tranquilidad era patente en esos momentos y en la serenidad con la que conducia...manejo su auto con esa misma serenidad durante un par de horas, hasta que despues de un par de giros decidio que ese era un buen lugar para aparcar el coche.
Observo a su alrededor y no vio a nadie, las calles parecian muertas, tan muertas como su corazon, se acerco a una casa, habia estado alli en varias ocasiones y sabia perfectamente como moverse, habia calculado sus movimientos una y otra vez, su cerebro no necesitaba anaizar la situacion, era el instinto, la seguridad y una preparacion previa quienes movian sus pies y su cuerpo...cruzo el jardin y abrio la puerta, esta se encontraba abierta, tal y como suponia, andaba con sigilo, pero con el mismo convencimiento de saber, paso a paso cuales serian todos y cada uno de sus movimientos...cuando giro al pasar el recibidor de la casa, lo vio, estaba sentado en cocina, de espaldas, se acerco sin hacer el mas minimo ruido y le golpeo en la cabeza con su pistola, el cuerpo cayo inerte al suelo.

Durante dos horas camino por la casa, no tenia curiosidad por lo que alli podria encontrar, pero penso que era un buen modo de pasar el rato, encendio la tele, se fumo un par de cigarros y se preparo una taza de cafe....habia amordazado  y maniatado a su victima a una silla y esperaba pacientemente que despertase, queria ver en sus ojos el reflejo del odio que destilaban los suyos....cuando llego el momento, el estaba preparado para ello, como lo habia estado otras veces, aquellos ojos se abrieron y pudo ver una mezcla de sorpresa y terror en sus pupilas, no vio atisbo ninguno en sus gestos de intentar huir o gritar, solo sorpresa y miedo...cojio un cuchillo y lo clavo con fuerza en una de sus piernas, un grito ahogado salio de su garganta, inaudible, cubierto por el precinto que cubria su boca, apenas ningun sonido podia salir por sus labios, cojio otro cuchillo y se lo clavo en la otra pierna la sangre resbalaba por sus rodillas hasta manchar el suelo y una nube carmesi parecio inundarlo todo, queria disfrutar de ese momento, disfrutar del dolor que estaba produciendo, ver en sus ojos el terror, el miedo, el dolor y la desesperacion....se dio cuenta que aquel cuerpo era mas fragil de lo pudo haber imaginado y una ola de rabia le peino las sienes, sintio una profunda decepcion....cojio su pistola, le apunto a la frente durante unos segundos y se regodeo con la imagen de aquellos ojos que sabian que iban a morir..disparo y una explosion de sangre y trozos de craneo barnizo la estancia.

SEGUNDA PARTE...

Acabo su segunda taza de cafe y se fumo un ultimo cigarro antes de salir de alli,  miro de nuevo el cuerpo sin vida de su victima y una nueva sensacion le cautivo, era algo que habia esperado largo tiempo,  volvio a mirarse al espejo y la expresion de su rostro habia cambiado, ya no tenia la cara triste y los rasgos melancolicos habian desaparecido, cierto aire de satisfaccion, de paz, de sosiego decoraba su cara, por primera vez en mucho tiempo, se habia mirado en el espejo y la rabia no supuraba por sus pestañas..miro a su alrededor antes de salir de sobrepasar el jardin y vio un leve movimiento de gente que caminaba de un modo despreocupado, se cruzo con una señora de avanzada edad, con quien se saludo de un modo educado, pese a la sorpresa de esta….. abrio su coche, se introdujo en el, lo puso en marcha, coloco un CD de los Rollings e inicio el camino de vuelta.

Durante el trayecto, miro el paisaje de un modo despreocupado, en cierto modo feliz, por primera vez en mucho tiempo era feliz, conducia sin apenas atisbos de intranquilidad, todo lo contrario, una paz interna le acompañaba, y lo viejos recuerdos pese a estar presentes, se tornaban de un color un tanto especial, se miro una y otra vez  en el espejo retrovisor, buscando en sus ojos alguna prueba de culpabilidad, alguna prueba que oscureciese su conciencia,  lo unico que veia era paz, una enorme paz tan ansiada como buscada durante años,…Intentaba por momentos recordar todo aquello que habia sucedido esa mañana, pero parta su propia sorpresa, apenas podia recordar nada, y aunque lo deseaba, quiza fuese mejor asi, una leve sonrisa acaricio su cara y detuvo el coche...se bajo y camino unos pasos, apenas una decena de metros, alli busco una silla y se sento.

Miro al frente y abrio los ojos...era la lapida de su hija..la voz salio de su alma y sus palabras susurraron al viento.." Cariño, hoy hace 10 años que aquel salvaje te violo y te mato, hoy le he matado yo a el... tenias 10 años y ese ha sido el tiempo de vida que le di, el mismo que tu pudiste disfrutar"

PIRATA.




 25 de Marzo de 1574.

….Un gesto de emocion me inundo por dentro,  no podía dar crédito a lo que mis ojos estaban viendo, sin lugar a dudas y con la mas absoluta de las certezas, aquello superaba la mas optimista de mis expectativas…apenas había dudado en acercarme.... y aun asi...

Tiempo atrás…en algún lugar del mar Caribe.

Mis manos temblaban, y aun cuando intentaba permanecer  absorto en mis pensamientos, la luz brillante del sol de mediodía me recordaba con sus tirabuzones dorados mi lugar en el mundo, observaba con detalle el dibujo de la espuma sobre las pequeñas olas que labraban persiententes lienzos de melancolía enjaulada, pequeños algoritmos de incesante bravura, desconsuelo y armonía, mezclas de sonrisas moradas y llantos blancos…mis ojos apenas podían recorrer la belleza del horizonte oblicuo, lejano y misterioso, cerrados por la sal acumulada y la falta de sueño, soñaba con disfrutar de la inmensa visión del inmensidad que me rodeaba, que me apretaba y que intentaba por todos sus medios ver mi humildad rendida, mi cabeza bajo los pies y mi alma sobre las nubes.
No cesaba de pensar en las ultimas semanas, intentaba por todos los medios apartar de mis pensamientos los momentos de terror, los gritos, la carne desgarrada, el fragor de la batalla, el olor de la derrota, el naufragio y el abandono al azar de las olas…

Con las fuerzas justas por el paso de los días, la falta de agua y de alimentos, desarmaban mi lazos de energía, lo único que lograba mantenerme despierto era la esperanza de un sueño, el anhelo de supervivencia, dibujar sobre las olas un mapa de regreso a casa o a cualquier lugar, hora tras hora, dia tras dia,  mi fe era lo único que flotaba en aquel bote maldito que me empujaba a ningún lugar, aun asi, tenia la certeza de que tarde o temprano, la ilusión de un destino brotado me acercaría a mi ansiada libertad lejos de aquella prisión salada.

Cuando aquella mañana abri los ojos, tuve que esperar un rato antes de asegurarme que estaba vivo, el lazo que separaba la vida de la muerte en aquel bote inmundo, era tan delgado, que apenas podía percibir la diferencia…levante mi cabeza con gran esfuerzo, antes de comprobar la majestosa belleza de aquel Galeon, sus velas flotaban al viento y los broches de sus anclajes brillaban con la luz de la mañana…aun con los huesos helados por el frio que supuraba cada noche, agarre la cuerda que acaricia el único remo de mi bote, me soprendio sobremanera la belleza de aquel navio, aun cuando todavía no estaba sorprendido por la ausencia de tripulación, el miedo no existía y subi a bordo, cualquier destino que me deparase aquella embarcación fantasma, seria mas dulce que contar los minutos que descontaban mi vida dentro de aquel bote que durante semanas fue mi tumba flotante.

No grite, ni pedi ayuda, ni socorro alguno, la soledad de cubierta era desgarradora y los brotes de angustia que me acompañaban apenas solapaban el olor a vida que inundaba lo todo o lo poco quedaba de mi…yo, Pirata curtido en mil embites, en mil abordajes, en mil batallas, comenzaba a sentir miedo del abandono de aquella belleza flotante, poco a poco fui avanzando buscando algún rincón donde esconderme o ver algún ser escondido…entre en lo que parecía una bodega y sobre una mesa soprendentemente limpia, alcance a ver unos dulces que parecían ser de chocolate, mi estomago, hundido desde hacia semanas, pensó mas rápido que yo, y sin ver el posible peligro que podría tener aquel manjar, me avalance y di cuanta de ellos en lo que tarda un loro tuerto en cerrar su ojo sano…me sente unos instante esperando la reacción o el olor a muerte que mi cerebro intuía después de saciar mi famélica figura…Solo fue un instante después, o quizá dos…cuando un ruido dentro un alojamiento cercano alarmo mis sentidos, con el estomago anestesiado y mi cerebro apenas irrigado, avance en dirección a los ruidos, cuando abri la puerta….apenas pude creer lo que mis ojos vieron…

Un manantial de luz libero la oscuridad de mis miedos, sorprendido por el espectáculo, di un salto hacia delante, cuando mi cautela me indicaba darlo hacia detrás…entonces fue cuando el carrusel de elementos golpeo mi poca consciencia…allí, entre brumas brillantes vi a un vasco y a un buda en plena orgia con una leona que cantaba Jazz, a un elefante con cara de conejo que corria delante de unos señores con porra, una cabra  que  aplaudía las artes, digamos sugerentes, de una señorita, al que todos llamaban La Reme mientras entre vitores gritaban, “endogamia, endogamia”…mas alla, dos consoladores jugaban a los bolos mientras un guante que vibraba intentaba con poco éxito calzarse unos patines…aun cuando mi estado se shock apenas me permitia moverme, pude ver al fondo de la estancia, un labrado cofre, de bisagras doradas y relucientes herrajes…me situe frente a el mientras apartaba de mi lado a una señora con un cartel de tranquimazin en la frente y lo abri…

Un haz de luz sofoco el sudor de mi frente y un gesto de emocion me inundo por dentro,  no podía dar crédito a lo que mis ojos estaban viendo, sin lugar a dudas y con la mas absoluta de las certezas, aquello superaba la mas optimista de mis expectativas…apenas había dudado en acercarme, y aun asi,  pese al ligero temor que mi cansadas entendederas podrían tener, me ilumine observando semejante portento, semejante exhibicion que adornaban la visión de mis oídos, o el odio de mi visión, me acerce, doble mis rodillas para poder sujetar con mis manos el magnifico tesoro que estaba observando…y allí, entre mis manos, estaba…reluciente, magnifico, maravilloso, lustroso, increíblemente preciso e increiblemente bello, el sueño que había perseguido durante largo tiempo, un estupendo y magnifico…resumen.