miércoles, 15 de febrero de 2017

QUIZAS

Y por arte de magia…se levanto el telon.

Posiblemente no era el mejor de los escenarios posibles, es mas, quizá tampoco lo podía haber imaginado asi, la línea estrecha de las cuestiones pueriles le atacaba de nuevo por la espalda, sin dejarse ver, al azar, únicamente acompañado de una línea de luz opaca y brillante….

Lo entendió, como entendió aquellas veces que supuso que la verdad no existe, que solo existen las emociones, aun sabiendo que estaba equivocado, se dio cuenta que nunca estaba nadie preparado, y que solo las poses que se reflejan en el viento sabían esconder las sonrisas.

Un paso tras otro atravesó el desierto, el frio de las dunas y el calor de los tempanos de hielo, recorrió el mundo descalzo, una vez mas…descendió montañas y escalo todos los mares…sin pensar, solo con la brisa que desprenden las palabras cortas, los gestos largos y los silencios llenos de vida…

MIRADAS



No se dividir, lo delicado de lo triste, no se sospechar las raíces de un libro sin cenizas, no se dibujar las caídas de los cestos de mimbre…

Las palabras fueron menguando, junto a los gritos que ya no se escuchan, el sonido efervescente de una calle doblada, contra una alfombra labrada y la malvada perseverancia de un poeta que ya no tiene su revolución. Siempre hay salida para cada habitación, una línea que trazar sobre el asfalto mojado de pasiones, que rendidas se sujetan con cartones.

Siempre hay canciones para cada martes, para cada solución traicionada, según bailen los mares…todavía hay cuadros sin pintor, estos se enconden sobre sillas de marfil que ya nadie mira, pero que aun dejan sus marcas en el suelo rociado de alcohol y papeles con proclamas transparentes de futuros paralelos, hasta se acaben los días pintados de rojo.

Los relojes ya no miran al cielo, ahora sufren como las aspas de un ventilador apagado que se debate entre lo que no ve y lo que no mira. Ante sus ojos esta el disparo de un trofeo que nunca respira, acechando las pisadas de botas manchadas  de impunidad que nunca dejaron de mirar atrás, justo detrás de los ojos que aunque cerrados, nunca dejan de mirar.

PARADOJA



Aun tiene polvo en la pestañas y aun siente  miedo como lo sentía ayer, ya no es el viento quien lo extraña, aunque sigue mirando su futuro dibujado en una pared, se pregunta si esta escrito, que no lo pudo ver, el destino esta en labrado en su mano y en su tumba sus palabras.Piedra sobre granito, una mas cada mañana, borracho de gente y gloria, en la cuenca de sus ojos su mirada y en su mirada la oscuridad…El sarcasmo y la fortuna, la alianza de una vida, como tierra que somete e invita. Solo los dioses le acampañan, la deidad en vida termina, como un suspiro de sangre en su cerebro, y en sus arcas la distancia, sembrando la muerte cerca del rio que les dio la vida, a través de trono su pesadilla, a través del camino su destino.Ya no es el tiempo el que corre, ni las sombras las que miran, tras el cuerpo esta el hechizo, y en las vasijas sus temores, otro mundo , otra historia, otro dibujo en la pared, quien lo supo, solo el, en su tumba piedra sobre piedra y en la eternidad…solo su nombre en la pared.

PARAISO AGOTADO



Ya solo existen mundos perdido en su dedos agotados, baules llenos de recuerdos y hojas de papel manchadas en en blanco y negro, ya solo existen temores prohibidos y luces que se apagan al susurrar palabras que ya no están, que se perdieron en lugares que ya no brillan.

En sus ojos cansados ya no le hablan las rendijas de imaginación prendida, ni las hadas de sus cuentos azules, solo reconoce las ruinas de aquellos castillos en sombras que fueron gigantes de plata, acostados sobre lienzos de estrellas y sabanas llenas de princesas de paraísos alados.

Su corazón esta herido, como lo fue la pluma de la tinta mas lucida, abandonada en jardines de chapa y surcos sin sabor, donde resbalan sudores que ya no cuentan, donde se traicionana las cicatrices que nunca dejaron de besarse en entre ellas, hebrias de letras que ya dicen nada.

PETALOS



Mi espina clavada que tu llevas dentro, me adormece y me quita el dolor, palabras rizadas que no me merezco y que cambien el sentido como lo hacen las nieves de abril, escucho tus olas y no me atormento, escucho tu piel como se enmaraña contra mis labios y noto el sabor del fuego en mis dedos, como petalos de rosa que se agarran y que no dejan de crecer.

Sonrisa dorada y mirada de fuego, me apasionan tus ganas de abrir cajas cerradas llenas de clavos, de esas que alimentan las lluvias de abril y que acarician lamentos que no te acompañan, ni tan solo en un susurro febril, ni en tus suaves pestañas, ni en tu espalda arqueda, ni tan solo en las noches frias de un caluroso agosto.

Cegada por la sombra de la brillante mañana, agarro tu voz en una cucharada de clemencia y atravieso en paz la luz de la nieble, esa misma que me sujeta de madrugada y  me encuentra dormido en tus sueños de reina, junto a tus labios y abrazado a una hebra de seda, llorando por la espalda y mirando de frente desde el balcón una mañana.

COMO UN NIÑO




Por eso me dijo una vez, que solo lo kilómetros que separan los tiempos recorrerán los caminos, que solo las luces tenues esconderán las tristezas y los ojos oscuros devoraran el pasado, es quizá por eso que los reflejos del cielo se tatúan en algunas pesadillas, dejando tras de si, el poso amargo de la miel en los labios, quizá el azar de una llama candente o la música de un crepitar apagado sepan abrir los libros del sueño del presente, esos sueños que se cruzan junto a las ventanas abiertas y las puertas cerradas.

Quiza fue  la ceniza de una jarra repleta, repleta de miradas latentes y desposeídas, es  por eso que nunca andamos de frente, nos encogemos en la ironia de una hoja sin palabras ni chasquidos, en el margen de una pantalla repleta, en la anilla de reja recién pintada o en la parada de un botón descosido. Arrancando las señales de la fauces hambrientas , descubiendo que la luz nunca se apaga y que su brillo interminable solo se parece de repente y sin avisar, a la sonrisa de un niño.