Ella vio la lluvia caer, bajo la luz del mar, nunca
imagino que la memoria fuese como un manantial de dulces melodías, de
amargos sabores que se esconden cada dia al anochecer, ella solo desea
ver el reflejo de su cristal tintado de ocres sabores, solo eso.
Mira de nuevo hacia atrás, y vuelve a ver su sonrisa de mediodía, con su camisa bordada de sueños dorados, con el sentido que da la vida cuando se dobla por la esquina errada, con el temor del que no sabe el color del adiós.
Pero sigue aquí, respira el aire que desea compartir y susurra sus anhelos al viento, sin esperar respuesta, sin esperar nada mas de lo que ella misma pueda soportar, nada mas que cercanas palabras que sacian su ilusión y a veces su devoción…solo eso.
Anoche cuando vio de nuevo la luz del sol y descubrió el calor de la noche, supo que, solo el tiempo decide el lugar, que solo el destino adorna las emociones, que solo el espejo del paraíso esconde el limite del deseo, y que sea mañana, el dia que sea, vera de nuevo como se para el reloj del tiempo en su mirada.
Mira de nuevo hacia atrás, y vuelve a ver su sonrisa de mediodía, con su camisa bordada de sueños dorados, con el sentido que da la vida cuando se dobla por la esquina errada, con el temor del que no sabe el color del adiós.
Pero sigue aquí, respira el aire que desea compartir y susurra sus anhelos al viento, sin esperar respuesta, sin esperar nada mas de lo que ella misma pueda soportar, nada mas que cercanas palabras que sacian su ilusión y a veces su devoción…solo eso.
Anoche cuando vio de nuevo la luz del sol y descubrió el calor de la noche, supo que, solo el tiempo decide el lugar, que solo el destino adorna las emociones, que solo el espejo del paraíso esconde el limite del deseo, y que sea mañana, el dia que sea, vera de nuevo como se para el reloj del tiempo en su mirada.
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