miércoles, 17 de octubre de 2012

EL DILEMA DE KAREN STRIKE ( A VIDA O MUERTE)

Pocas cosas hay mas crueles que la tortura del tiempo, la tensa espera, la falta de noticias,el sobresalto continuo al minimo movimiento, el ir y venir de caras desconocidas, la mirada furtiva a ojos ajenos que se convierten en testigos inertes, buscando respuestas, desconociendo las preguntas, horas de angustia, de temor, de esperanza, de cuestiones banales que se agolpan de frente, que te golpean por la espalda y que subrayan tu existencia. Un sinfín de caoticas lecciones, de nubes oscuras que se ciernen sobre tus miedos, que salen, que se esconden, que amanecen de repente y planean irremediablemente tras de ti.

Karen alzo la vista, y una larga fila de tubos fluorescentes de luz aseptica la devolvío a la realidad, a esa maquina de café que se ha convertido en tu única compañía durante horas, a esa realidad que duele cuando te pertenece, cuando eres tu el centro de esa macabra historia que no sabes quien pudo escribir…Karen abrió su Blackberry y pudo comprobar como una infinidad de mensajes se agolpaban en la bandeja de entrada, hoy no, hoy no es el dia, pensó…pero aun asi, su mente no podía olvidar todo lo que ocurria a su alrededor.

Desde que falleció su marido, la vida de Karen se había dividido en dos partes muy diferenciadas, su trabajo y su niña, su preciosa y dulce niña…Se levanto de la incomoda silla de plástico y tras dar varios pasos, apoyo su frente sobre el sucio cristal que separaba lo que estaba dentro, de lo que estaba fuera, el sucio cristal que separaba los que vivian de los que soñaban con vivir, pudo ver sus cansados ojos a través del reflejo del cristal…Karen dio un suave golpe con su nudillos en el cristal y su cabeza viajo de golpe a su despacho en la comisaria de policía, pensó que ella no podía hacer nada en ese momento…pensó en Michael y como los agentes de asuntos internos lo estarían despellejando en esos momentos…maldito i******.

Ella era Karen Strike, y debía estar por encima de todo eso, era su compañero si, pero el mismo se lo había buscado, ella había luchado mucho para estar donde estaba, había tragado mucha m***** durante años y se había encontrado en la misma situación de Michael otras veces.

En cierto modo le comprendía, pero no podía justificarlo…una operación de seis meses, un largo seguimiento y una perfecta puesta en escena…si, entrar en aquel antro, y ver a todas aquellas niñas de apenas trece o catorce años, drogadas, desnutridas y obligadas a prostituirse no era algo fácil de soportar, y mas aun cuando el proxeneta hijo de p*** se rie en tu cara sabiendo que en un par de semanas, sus contactos políticos lo sacarían de prisión…hijo de p***, yo también le hubiese pegado un tiro en la cabeza, pero no es esa nuestra función, aunque no nos guste, hay una justicia que hay que defender, es nuestro trabajo, aunque a veces lo despreciemos, aunque sepamos que la justicia chirria, nuestra obligación es poner en manos de jueces y magistrados a esa escoria, no podemos ejercer de verdugos, habíamos jurado unos valores, que aunque no correspondiesen con nuestras convicciones, debíamos preservar, unos valores éticos y morales, que debían estar por encima de nosotros mismos…Jodido Michael, el hizo lo que todos hubiésemos deseado hacer, pero lo que ninguno de nosotros debiamos hacer, juramos defender la ley, la ley.

Karen volvío a sentarse, pero apenas fueron unos minutos antes de que su corazón comenzase a latir de un modo desbocado, la cara del cirujano cuando se acerco a ella no era inocua, y ella había visto esa cara antes…su mundo se desmorono de golpe, y no pudo evitar que las lagrimas resbalasen por sus mejillas…su hija se estaba muriendo, necesitaba un trasplante con urgencia, y eso, dadas las cirscunstancias, era muy improbable…su niña, su preciosa niña, su vida, era todo lo que tenia.

El cirujano decidió dejarla a solas, supuso que era lo necesitaba en ese momento, pero Karen no tenia muy claro que fuese lo mejor en ese instante, la fría, dura e inflexible Karen necesitaba calor y aquella llamada de numero privado le bajo de la nube…que mas da quien fuese, necesitaba hablar…

La conversación apenas duro unos minutos y la conclusión fue clara…60.000 dolares, dos billetes de avión, un hotel en Rio de Janeiro, un órgano para su hija y seis horas para pensarlo.

Karen Strike, defensora a ultranza de una serie de valores éticos y morales que le habían llevado a ocupar el lugar en la sociedad que ocupaba, se encontró de golpe en una encrucijada…podría desmontar aquella trama en poco tiempo, localizar la llamada con gran facilidad y meter a eso traficantes de órganos en la cárcel para el resto de su vida…vida, que es la vida?.su vida, la vida de su hija?

Karen tiro el café en la papelera, apenas había saboreado su sabor, su estomago estaba totalmente cerrado, y no pudo si no, observar el trasiego de gentes que andaba de un lugar a otro, intento ocupar sus cabezas, sus mentes, jugar a saber como era su existencia, sus días, como se levantaban, como se acostaban, que leían, con quien paseaban, como era su familia, intento ejercer su trabajo mental de un modo opaco, buscar en sus gestos, en su modo de caminar, pistas que le diesen un hilo a sus pensamientos, a su mirada perdida por la duda, por el temor a un futuro que quizá no exista, ella no lo sabia y por eso se perdia en miradas que no le pertenecían, pero que deseaba hacer suyas, en vidas que no le pertenecían…o quizás si.

Un leve sonido la obligo a cerrar los ojos y a respirar de nuevo, la megafonía se escucho de un manera clara y limpia…el vuelo 7584 de American Airlines, con dirección Rio de Janeiro, abría sus puertas de embarque.

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