lunes, 21 de enero de 2013

AXIOMA DE UN DESTINO

( Adaptacion de un antiguo cuento popular )


Hay pocas sensaciones mas agradables, que la de levantar la vista, girarse sobre si mismo, y ver que todo lo que alzanza tu mirada, te pertenece…eso mismo debió pensar Henrik, cuando se paro a descansar después de su paseo de cada mañana…tenia todo aquello que un hombre podía desear, juventud, poder, dinero, mujeres y un vasto imperio que heredaría a la muerte de su padre, el Rey Handl IV…No era demasiado ambicioso en ese aspecto y no tenia demasiada prisa por hacerse cargo del Reino, su vida era demasiado comoda, jovial y tranquila, como para ocuparse de las responsabilidades de un monarca… desflorar doncellas o ausentarse de palacio durante semanas, le resultaba mas acorde a su carácter, que las recepciones reales o los problemas propios del gobierno.

Aquella mañana, Henrik se había levantado melancolico, añoraba algo, aunque no sabia muy bien que era aquello que le preocupaba…aun permanecia inmerso en sus pensamientos, por lo que no percibió la presencia de aquella dama que de pronto se encontró a su lado, apenas la vio, enmudeció con la belleza de aquella mujer, su pelo rubio y ondulado, dibujaba tirabuzones en el aire y su tez blanca era como el reflejo transparente de un alma enbravecida…Henrik, apenas pudo articular palabra cuando la tuvo enfrente, ya que los hermosos ojos azules de aquella mujer, se tornaron de color negro y la guadaña que llevaba en la mano, brillo con la luz del mediodía…Henrik entendió en ese momento, que aquella mujer era la muerte que venia a buscarle…presa del pánico, tropezó en dos ocasiones antes de huir enbargado por el terror y el miedo…nunca podía haber imaginado, que la muerte tuviese un rostro tan bello.

No recordaba haber corrido tan veloz como lo hizo en esa ocasión, y llegando a los establos, subió a lomos de su caballo mas veloz…Henrik cabalgo durante semanas, meses, atravesó prados, montañas heladas, visito países que no conocía y vio animales de los que cuales ni tan solo sabia de su existencia…cabalgo hasta que no pudo mas, cansado, rendido…decidió hospedarse en un lugar lejano, en la posada de un viejo del que nadie sabia, en un lugar del que jamás nadie escucho hablar, y del que según se decía, nadie había llegado nunca…

Cuando Henrik abrió la puerta de su alojamiento, se encontró allí a la hermosa mujer rubia, sentada, con su mirada oscura y sus rizos dorados acariciando sus hombros, Henrik ya no tuvo fuerzas para huir, cayo de rodillas justo en el momento en el que la bella dama, con una voz mezclada de dulzura y fuerza se dirigía a el…

“ Henrik, cuando hace meses me viste en los jardines de tu palacio, no iba para buscarte ese dia,  solo fui para decirte… que te esperaba hoy aqui "

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