martes, 15 de enero de 2013

EL CREPITAR DE LOS SENTIDOS


Una mirada, una sonrisa, un gesto…y fue como si el mundo se terminase en ese preciso instante, su voz ilumino el aire y la templanza de sus palabras terminaron por matarme…ninguno de los dos eramos conscientes de los que estaba ocurriendo, era como si un guion escrito se hubiese puesto en marcha, como si se hubiese empapado el tiempo de color purpura y nos invitase a dejarnos llevar, a dejar que los sentidos coloreasen el momento, a explorar el viento en busca de rincones escondidos…en cuadros de caricias de terciopelo.

Acerque mis labios a los suyos, y pude saborear el color de su vida, la pasión de sus momentos, la emoción de la tentación perdida en oscuras lagunas de aguas libres, en besos robados al fuego, en besos suaves, de delicadas emociones…jugábamos con los sentidos, mientras mis labios jugaban con los suyos, acariciando cada segundo…

( Apenas alce la vista, y ahí estaba, dura, rauda, veloz, su gesto serio y sus pupias encendidas…esa tremenda seguridad en si misma que destrozadaba todo lo que le salía al paso…habíamos compartido multitud de reuniones, y había sido testido de las lagrimas de muchos ejecutivos después de haber sido devorados por ella, por fortuna, yo solia estar en su bando, lo cual me proporcionaba una posición de ventaja…sencillamente, disfrutaba del espectáculo…y ganaba dinero, menos que ella, pero ganaba dinero, en cierto modo la admiraba, en cierto modo no…la admiraba. )

Cerre los ojos y la pasión timida se derbordo en locuras de tonos rojos, la gire y la sujete por la cintura mientras besaba su cuello, fueron besos cargados de hielo hirviendo, notaba su respiración y como se balanceaba al son de mis labios en su cuello…desabroche los botones de su blusa, uno a uno sin dejar de acariciarla, su blusa cayo al suelo y sus hombros desnudos eran como una dulce melodía, que mis labios recorrían y saboreaban, mis manos acariciaban sus pechos por encima del sujetador, recorriendo sus pezones con mis dedos, recorriendo cada centímetro de su tersa y delicada piel, sujete sus manos, ande por ellas, jugué con la alianza que decoraba su dedo anular, poco a poco mis manos fueron bajando por su torso, levante su falda apenas rozando sus muslos en un ceremonia ritual de placer, de un modo lento, suave, sosegado, dejando que cada uno de mis dedos dibujase aureolas de color diamante en la piel de sus muslos, erizando cada uno de los poros de su piel y de la mia…su nuca tenia el sabor que deben tener las nubes en verano y mis besos fueron bajando a través de espalda, recorriendo esta con tenues caricias humedas y pequeños besos que usurpaban mi condicion a cada caricia de mis labios…mis manos recorrían su entrepierna entre espasmos de placer que salpicaban emociones que paseaban por ese paraíso que era su cuerpo…

( La reunión había sido dura, una larga exposición de conclusiones desacertadas, que no habían logrado llevar a ninguna de las partes al lugar donde esperaban encontrarse…salvo por ella, cuando se puso de pie, después de permanecer tan cauta como expectante y con su dulce pero confiada voz, desmonto todos los argumentos que allí se habían debatido, cuando sus ojos se posaban en su objetivo, este notaba sus piernas flaquear, incapaz de competir con aquella dama, de ingenio e inteligencia desmedida…)

(Estabamos solos, saboreando la victoria, saboreando su victoria…la mire, me miro, le sonreí, me sonrio, y con paso cortos me acerque a ella, mis dedos caminaron por su rostro hasta apartar un mechon de pelo que decoraba su mejilla, me acerque a ella…y la bese.)

La gire sobre si misma y comi de sus labios, de la misma manera que una espiral de placer recorre los sueños de un adolescente, furia, pasión, candente al mezclar nuestras lenguas en un frenesí de lujuria…la alce, abri sus piernas y me perdi en ellas, ella apretaba mi cabeza sobre si misma, mientras mi lengua jugaba dentro de ella con movimientos aleatorios, note como el sudor y el sabor de su cuerpo explotaban en mi cerebro , movimientos rítmicos, acompasados por temblor de sus piernas…su piel me pedia que el roce de nuestros cuerpos explorasen caminosos infinitos, me puse a su altura y la locura nos lleno por completo, mis manos recorrían y acariciaban su piel al ritmo candente de nuestros movimientos, nuestras bocas sucumbieron al estimulo de las raíces, mientras nuestros cuerpos se unian en una detonación de placeres sumados…sumisión, devoción, sudor, placer, explosión, y una catarata de colores que iluminaron mis pupilas al reflejo de las suyas, candente sensación de cientos de matizes tapizados sobre nuestra piel…

Sentados en el suelo, con su cabeza en mi pecho, susurrábamos emociones…de repente miro su reloj y un sobresalto la asusto…era demasiado tarde, se vistió desprisa y con una mirada tenue me invito a seguirla…esa noche le tocaba cocinar a ella, aunque no entendí muy bien su disgusto, yo había recogido a los niños, y me tocaria cocinar al dia siguiente.

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