Una
mirada, una sonrisa, un gesto…y fue como si el mundo se terminase en ese
preciso instante, su voz ilumino el aire y la templanza de sus palabras
terminaron por matarme…ninguno de los dos eramos conscientes de los que estaba
ocurriendo, era como si un guion escrito se hubiese puesto en marcha, como si
se hubiese empapado el tiempo de color purpura y nos invitase a dejarnos
llevar, a dejar que los sentidos coloreasen el momento, a explorar el viento en
busca de rincones escondidos…en cuadros de caricias de terciopelo.
Acerque
mis labios a los suyos, y pude saborear el color de su vida, la pasión de sus
momentos, la emoción de la tentación perdida en oscuras lagunas de aguas
libres, en besos robados al fuego, en besos suaves, de delicadas
emociones…jugábamos con los sentidos, mientras mis labios jugaban con los
suyos, acariciando cada segundo…
( Apenas
alce la vista, y ahí estaba, dura, rauda, veloz, su gesto serio y sus pupias
encendidas…esa tremenda seguridad en si misma que destrozadaba todo lo que le
salía al paso…habíamos compartido multitud de reuniones, y había sido testido
de las lagrimas de muchos ejecutivos después de haber sido devorados por ella,
por fortuna, yo solia estar en su bando, lo cual me proporcionaba una posición
de ventaja…sencillamente, disfrutaba del espectáculo…y ganaba dinero, menos que
ella, pero ganaba dinero, en cierto modo la admiraba, en cierto modo no…la
admiraba. )
Cerre
los ojos y la pasión timida se derbordo en locuras de tonos rojos, la gire y la
sujete por la cintura mientras besaba su cuello, fueron besos cargados de hielo
hirviendo, notaba su respiración y como se balanceaba al son de mis labios en
su cuello…desabroche los botones de su blusa, uno a uno sin dejar de acariciarla,
su blusa cayo al suelo y sus hombros desnudos eran como una dulce melodía, que
mis labios recorrían y saboreaban, mis manos acariciaban sus pechos por encima
del sujetador, recorriendo sus pezones con mis dedos, recorriendo cada
centímetro de su tersa y delicada piel, sujete sus manos, ande por ellas, jugué
con la alianza que decoraba su dedo anular, poco a poco mis manos fueron
bajando por su torso, levante su falda apenas rozando sus muslos en un
ceremonia ritual de placer, de un modo lento, suave, sosegado, dejando que cada
uno de mis dedos dibujase aureolas de color diamante en la piel de sus muslos,
erizando cada uno de los poros de su piel y de la mia…su nuca tenia el sabor
que deben tener las nubes en verano y mis besos fueron bajando a través de
espalda, recorriendo esta con tenues caricias humedas y pequeños besos que
usurpaban mi condicion a cada caricia de mis labios…mis manos recorrían su
entrepierna entre espasmos de placer que salpicaban emociones que paseaban por
ese paraíso que era su cuerpo…
( La
reunión había sido dura, una larga exposición de conclusiones desacertadas, que
no habían logrado llevar a ninguna de las partes al lugar donde esperaban
encontrarse…salvo por ella, cuando se puso de pie, después de permanecer tan
cauta como expectante y con su dulce pero confiada voz, desmonto todos los
argumentos que allí se habían debatido, cuando sus ojos se posaban en su
objetivo, este notaba sus piernas flaquear, incapaz de competir con aquella
dama, de ingenio e inteligencia desmedida…)
(Estabamos
solos, saboreando la victoria, saboreando su victoria…la mire, me miro, le
sonreí, me sonrio, y con paso cortos me acerque a ella, mis dedos caminaron por
su rostro hasta apartar un mechon de pelo que decoraba su mejilla, me acerque a
ella…y la bese.)
La gire
sobre si misma y comi de sus labios, de la misma manera que una espiral de
placer recorre los sueños de un adolescente, furia, pasión, candente al mezclar
nuestras lenguas en un frenesí de lujuria…la alce, abri sus piernas y me perdi
en ellas, ella apretaba mi cabeza sobre si misma, mientras mi lengua jugaba
dentro de ella con movimientos aleatorios, note como el sudor y el sabor de su
cuerpo explotaban en mi cerebro , movimientos rítmicos, acompasados por temblor
de sus piernas…su piel me pedia que el roce de nuestros cuerpos explorasen
caminosos infinitos, me puse a su altura y la locura nos lleno por completo,
mis manos recorrían y acariciaban su piel al ritmo candente de nuestros
movimientos, nuestras bocas sucumbieron al estimulo de las raíces, mientras
nuestros cuerpos se unian en una detonación de placeres sumados…sumisión,
devoción, sudor, placer, explosión, y una catarata de colores que iluminaron
mis pupilas al reflejo de las suyas, candente sensación de cientos de matizes
tapizados sobre nuestra piel…
Sentados
en el suelo, con su cabeza en mi pecho, susurrábamos emociones…de repente miro
su reloj y un sobresalto la asusto…era demasiado tarde, se vistió desprisa y
con una mirada tenue me invito a seguirla…esa noche le tocaba cocinar a ella,
aunque no entendí muy bien su disgusto, yo había recogido a los niños, y me
tocaria cocinar al dia siguiente.