domingo, 8 de junio de 2014

EL ANDEN

El murmullo de la gente era constante, una densa niebla de sonidos, voces, conversaciones y silencios dispersos. El anden estaba repleto de gente, pero ni tan solo el espeso ruido de aquella multitud la pudo despertar de sus sueños, de su mirada perdida en un infinito de tonos encendidos, de sus pensamientos escondidos en verdes praderas de color cielo. El incesante ir y venir de viajeros era candente, sofocante, y ella apretó aun mas la carpeta que portaba, sobre su pecho, se sentía protegida de esa manera, era como el escudo que la protegía de sus temores, de un modo insconciente, la convertía en dueña de su vida.

La estación, repleta de personas anónimas que esperaban con ansiedad el próximo tren, era un hervidero de vidas perdidas, regaladas, encontradas o buscadas…pero nadie pareció darse cuenta del incesante traqueteo del tren cuando este se disponía a entrar en la estación, se escucho a los lejos, pero cada vez mas cerca, ese interminable sonido que desafia al tiempo… ella noto que nadie se movia de su sitio, la excitación habitual de las gentes cuando se aproximaba el primer vagon, esta vez no se produjo, normalmente la gente se hacia un hueco ante la cercanía del convoy, como si tuviese miedo a perder el sitio en su próxima vida, pero esta vez la apatía era general.

A medida que los vagones se acercaban a ella, su curiosidad crecia, era un tren diferente, por momentos le pareció transparente, pero luego cambio y adquirió colores brillantes,  se alegro del cambio, le gustaba aquel tren.

Cuando este se detuvo y abrió sus puertas, nadie pareció darse cuenta de ello, todos los viajeros continuaban con sus conversaciones apagadas, inmersos en sus ocupadas vidas rendidas, era como si nadie fuese capaz de ver aquel tren, ella dio un paso adelante, pero en seguida se detuvo, una sensación de miedo le inundo de repente, sintió temor de entrar, de cruzar una puerta desconocida, que le atraía, pero que no sabia hacia donde la llevaría, se dio unos segundos, quizá le parecieron pocos, o quizá fueron muchos, pero de repente las puertas del tren se cerraron y emprendió de nuevo la marcha, ella quiso alcanzarlo con las manos, tocarlo, pero estaba demasiado lejos como para poder acercarse a el. La silueta de aquellos vagones se fue alejando poco a poco y las luces se perdieron dentro de aquel túnel que cerraba la estación.

Fue justo en ese instante, cuando una lagrima invisible se derramo desde su mirada, y fue acariciando su rostro hasta morir justo en la comisura de sus labios…dejando un dulce sabor salado, un sabor que hoy, muchos años después, aun recuerda.

miércoles, 22 de enero de 2014

COMO CADA AÑO



A veces es difícil olvidar la leyenda del tiempo, alargar las sombras y las ceremonias de un pasado, que aunque lejano, borbotea emociones a cada pensamiento escondido…oscuro, tembloroso, pero tan real, como la luz que alardea timida cada mañana.

Una mezcla de sudor frio y angustia surco su frente, el frio de la noche cerrada le recordaba a cada instante el camino que le quedaba por delante, asustada, recorría pasillos que la oscuridad no le permitia recordar, las sombras dibujaban nubes sobre su imaginación, como un laberinto roto de ideas desdibujadas…sin apenas darse cuenta, sus manos comenzaron a temblar, y encerrada en sus temores, los pasos se convertían cada vez en mas cortos, el sonido que sus zapatos devolvía al tocar el suelo, reflejaba la parsimonia de su andar, como lo fue durante largo tiempo.

Se meso el cabello, su cada vez mas blanco y escaso cabello…y aunque asustada y temblorosa, decidió continuar, subió un par de escalones y el contacto con la barandilla la trasporto a otros tiempo, a otros lugares…paso su mano por el oxidado metal, y las escamas que se desprendian se le fueron quedando en las palmas de sus manos, como un recordatorio cruel de lo rápido que pasa el tiempo, de lo escaso y lo arbitrarios que son los días que se van y que ya no vuelven…aunque ella, orgullosa y energica en su juventud, se negase cada dia que las horas destinaban relojes de arena, de ensangrentadas lagrimas.

Como cada año, acudia donde comenzó todo, como cada año, acariciaba el árbol donde tatuo su destino, como cada año, recordaba el minuto con el que el azar la castigo, como cada año, se cuestionaba sin darse la razón, como cada año, las preguntas vacias, las respuestas dibujadas, las sonrisas atormentadas..le recordaban…como cada año.

jueves, 6 de junio de 2013

AIRE.



AIRE.

Siempre supe que las esquinas doradas del tiempo,  adornarían con luces labradas las palabras perdidas del aire, acompasado con papeles morados de cera, recibiendo cascadas heridas y cristales mojados, rompiendo baldios sentidos que moraban con cercenadas modestias sus cadencias sonrojadas.

Inocente color desdichado, sombras que ilustran con devoción las miradas perdidas, derrotados, saciados de imaginación, malherido y de combustión repoblada, subyacente, anclado y rendido con letras prendidas de aros doblados por el paso del viento y de dibujada emoción.

La orilla del tiempo adorno mi frente con un lejano camino de diásporas consentidas, de tormentos bajos sobre lechos de madera prendida, de arrogancia enjaulada entre libros de hojas perennes, que surcan las raíces prohibidas al aroma del otoño sufrido, alado y desarmado

Valiente y encorvado sendero, aquel que traza al ritmo de los latidos que nunca parecieron perdidos, que nunca prometieron los rizos de una playa, sobre la arena dorada del libre templo arbolado, con su retorno al fuego encerrado y a la sonrisa prendida, emancipado de temores y cosiendo rodillas.

Iluminado y abrigado por los brazos brillantes de un latente cansado y un viaje radiante, sobre arenas que calman el sofoco del calor redimido, que acompaña los pasos de la caricia dolida y debida, hasta que se esconden las manos de cambiar las líneas de pie, desdoblando los dedos.

Ahora que sueño y que bebo los mares, ahora que grito y que miro cristales, ahora que late y tatuo en el sauce, las palabras que quiero en el aire…ahora que miro  y que vivo en el viento, ahora que subo y dibujo despierto, ahora que sangro y respiro radiante...ahora, ya soy ese alguien.

UNA GOTA DE REALIDAD

Me he vuelto a despertar empapado en sudor, respiro hondo, abro los ojos y una tenue neblina se posa sobre mi…fue un sueño?, no lo se y me da miedo averiguarlo.

El recuerdo es limpio, es cercano,calido..

Recuerdo sus hombros , su espalda, el aroma de su pelo, la textura de su piel y aun tengo tatuado en mis labios el sabor de los suyos.

No quiero girarme, temo que no este..no quiero darme la vuelta y comprobar  que fue un sueño..me recreo en mis sensaciones, en el tacto de su pelo, en la acidez de sus besos, en los juegos de manos y en la ternura de mis caricias…aun puedo sentir su cuerpo junto al mio, unidos, siendo uno solo..

Vuelvo a coger aire, pero no soy capaz de respirar, mis pulmones se contraen y la piel se me eriza solo con pensar en ella, en su sonrisa, en sus manos..en su pelo cuando tapa su cara y lo retira con sus dedos acompañando a una dulce sonrisa que lo remueve todo dentro de mi..me miran sus ojos y se clavan en los mios…esos ojos negros que me traspasan y que destrozan todo lo que encuentran en su camino..

El corazón no me late, o lo hace tan rápido que apenas lo percibo…el miedo a que no este cuando me gire..el miedo a que un sueño se convierta en una pesadilla me atrapa, me bloquea y me impide pensar con serenidad, temo olvidar sus besos, temo pensar que esas carcicias no fueron reales, temo que el roce de su piel junto a la mia solo fuese un sueño, temo despertar y comprobar que nunca estuvo alli…pero me giro..

Y puedo ver su cuerpo, su piel de porcelana y su pelo enmarañado sobre la almohada..la abrazo, la beso en los hombros, acaricio su espalda…

…. y vuelvo a cerrar los ojos..

lunes, 21 de enero de 2013

AXIOMA DE UN DESTINO

( Adaptacion de un antiguo cuento popular )


Hay pocas sensaciones mas agradables, que la de levantar la vista, girarse sobre si mismo, y ver que todo lo que alzanza tu mirada, te pertenece…eso mismo debió pensar Henrik, cuando se paro a descansar después de su paseo de cada mañana…tenia todo aquello que un hombre podía desear, juventud, poder, dinero, mujeres y un vasto imperio que heredaría a la muerte de su padre, el Rey Handl IV…No era demasiado ambicioso en ese aspecto y no tenia demasiada prisa por hacerse cargo del Reino, su vida era demasiado comoda, jovial y tranquila, como para ocuparse de las responsabilidades de un monarca… desflorar doncellas o ausentarse de palacio durante semanas, le resultaba mas acorde a su carácter, que las recepciones reales o los problemas propios del gobierno.

Aquella mañana, Henrik se había levantado melancolico, añoraba algo, aunque no sabia muy bien que era aquello que le preocupaba…aun permanecia inmerso en sus pensamientos, por lo que no percibió la presencia de aquella dama que de pronto se encontró a su lado, apenas la vio, enmudeció con la belleza de aquella mujer, su pelo rubio y ondulado, dibujaba tirabuzones en el aire y su tez blanca era como el reflejo transparente de un alma enbravecida…Henrik, apenas pudo articular palabra cuando la tuvo enfrente, ya que los hermosos ojos azules de aquella mujer, se tornaron de color negro y la guadaña que llevaba en la mano, brillo con la luz del mediodía…Henrik entendió en ese momento, que aquella mujer era la muerte que venia a buscarle…presa del pánico, tropezó en dos ocasiones antes de huir enbargado por el terror y el miedo…nunca podía haber imaginado, que la muerte tuviese un rostro tan bello.

No recordaba haber corrido tan veloz como lo hizo en esa ocasión, y llegando a los establos, subió a lomos de su caballo mas veloz…Henrik cabalgo durante semanas, meses, atravesó prados, montañas heladas, visito países que no conocía y vio animales de los que cuales ni tan solo sabia de su existencia…cabalgo hasta que no pudo mas, cansado, rendido…decidió hospedarse en un lugar lejano, en la posada de un viejo del que nadie sabia, en un lugar del que jamás nadie escucho hablar, y del que según se decía, nadie había llegado nunca…

Cuando Henrik abrió la puerta de su alojamiento, se encontró allí a la hermosa mujer rubia, sentada, con su mirada oscura y sus rizos dorados acariciando sus hombros, Henrik ya no tuvo fuerzas para huir, cayo de rodillas justo en el momento en el que la bella dama, con una voz mezclada de dulzura y fuerza se dirigía a el…

“ Henrik, cuando hace meses me viste en los jardines de tu palacio, no iba para buscarte ese dia,  solo fui para decirte… que te esperaba hoy aqui "

martes, 15 de enero de 2013

EL CREPITAR DE LOS SENTIDOS


Una mirada, una sonrisa, un gesto…y fue como si el mundo se terminase en ese preciso instante, su voz ilumino el aire y la templanza de sus palabras terminaron por matarme…ninguno de los dos eramos conscientes de los que estaba ocurriendo, era como si un guion escrito se hubiese puesto en marcha, como si se hubiese empapado el tiempo de color purpura y nos invitase a dejarnos llevar, a dejar que los sentidos coloreasen el momento, a explorar el viento en busca de rincones escondidos…en cuadros de caricias de terciopelo.

Acerque mis labios a los suyos, y pude saborear el color de su vida, la pasión de sus momentos, la emoción de la tentación perdida en oscuras lagunas de aguas libres, en besos robados al fuego, en besos suaves, de delicadas emociones…jugábamos con los sentidos, mientras mis labios jugaban con los suyos, acariciando cada segundo…

( Apenas alce la vista, y ahí estaba, dura, rauda, veloz, su gesto serio y sus pupias encendidas…esa tremenda seguridad en si misma que destrozadaba todo lo que le salía al paso…habíamos compartido multitud de reuniones, y había sido testido de las lagrimas de muchos ejecutivos después de haber sido devorados por ella, por fortuna, yo solia estar en su bando, lo cual me proporcionaba una posición de ventaja…sencillamente, disfrutaba del espectáculo…y ganaba dinero, menos que ella, pero ganaba dinero, en cierto modo la admiraba, en cierto modo no…la admiraba. )

Cerre los ojos y la pasión timida se derbordo en locuras de tonos rojos, la gire y la sujete por la cintura mientras besaba su cuello, fueron besos cargados de hielo hirviendo, notaba su respiración y como se balanceaba al son de mis labios en su cuello…desabroche los botones de su blusa, uno a uno sin dejar de acariciarla, su blusa cayo al suelo y sus hombros desnudos eran como una dulce melodía, que mis labios recorrían y saboreaban, mis manos acariciaban sus pechos por encima del sujetador, recorriendo sus pezones con mis dedos, recorriendo cada centímetro de su tersa y delicada piel, sujete sus manos, ande por ellas, jugué con la alianza que decoraba su dedo anular, poco a poco mis manos fueron bajando por su torso, levante su falda apenas rozando sus muslos en un ceremonia ritual de placer, de un modo lento, suave, sosegado, dejando que cada uno de mis dedos dibujase aureolas de color diamante en la piel de sus muslos, erizando cada uno de los poros de su piel y de la mia…su nuca tenia el sabor que deben tener las nubes en verano y mis besos fueron bajando a través de espalda, recorriendo esta con tenues caricias humedas y pequeños besos que usurpaban mi condicion a cada caricia de mis labios…mis manos recorrían su entrepierna entre espasmos de placer que salpicaban emociones que paseaban por ese paraíso que era su cuerpo…

( La reunión había sido dura, una larga exposición de conclusiones desacertadas, que no habían logrado llevar a ninguna de las partes al lugar donde esperaban encontrarse…salvo por ella, cuando se puso de pie, después de permanecer tan cauta como expectante y con su dulce pero confiada voz, desmonto todos los argumentos que allí se habían debatido, cuando sus ojos se posaban en su objetivo, este notaba sus piernas flaquear, incapaz de competir con aquella dama, de ingenio e inteligencia desmedida…)

(Estabamos solos, saboreando la victoria, saboreando su victoria…la mire, me miro, le sonreí, me sonrio, y con paso cortos me acerque a ella, mis dedos caminaron por su rostro hasta apartar un mechon de pelo que decoraba su mejilla, me acerque a ella…y la bese.)

La gire sobre si misma y comi de sus labios, de la misma manera que una espiral de placer recorre los sueños de un adolescente, furia, pasión, candente al mezclar nuestras lenguas en un frenesí de lujuria…la alce, abri sus piernas y me perdi en ellas, ella apretaba mi cabeza sobre si misma, mientras mi lengua jugaba dentro de ella con movimientos aleatorios, note como el sudor y el sabor de su cuerpo explotaban en mi cerebro , movimientos rítmicos, acompasados por temblor de sus piernas…su piel me pedia que el roce de nuestros cuerpos explorasen caminosos infinitos, me puse a su altura y la locura nos lleno por completo, mis manos recorrían y acariciaban su piel al ritmo candente de nuestros movimientos, nuestras bocas sucumbieron al estimulo de las raíces, mientras nuestros cuerpos se unian en una detonación de placeres sumados…sumisión, devoción, sudor, placer, explosión, y una catarata de colores que iluminaron mis pupilas al reflejo de las suyas, candente sensación de cientos de matizes tapizados sobre nuestra piel…

Sentados en el suelo, con su cabeza en mi pecho, susurrábamos emociones…de repente miro su reloj y un sobresalto la asusto…era demasiado tarde, se vistió desprisa y con una mirada tenue me invito a seguirla…esa noche le tocaba cocinar a ella, aunque no entendí muy bien su disgusto, yo había recogido a los niños, y me tocaria cocinar al dia siguiente.

domingo, 6 de enero de 2013

LA SORPRESA DE MARTHA.

La cara de Martha era todo un poema, llegar a casa y encontraselo todo lleno de sangre, no es el mejor plan que uno desea encontrar cuando vuelve a casa después de una dura jornada laboral. Lo primero que se le vino a la mente, era todo el tiempo que debería invertir en limpiar aquel desbarajuste, trabajaba todo el dia, se levantaba muy pronto y llegaba a casa demasiado tarde, y ver toda su casa llena de sangre, se le antojaba como algo mas que un imprevisto…

Una vez superado el primer golpe, se giro y vio a Trevor sentado en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, un cuchillo ensangrentado en sus manos y la mirada perdida..

-Trevor, por amor de dios, que coño es esto?, que cojones has hecho esta vez..
Trevor no respondió, su mente estaba en otro lugar lugar, respiraba de un modo compulsivo, y pese a que parecía que su cerebro viajaba a lugares lejanos, ciertamente era todo lo contrario, mas bien estaban cerca, muy cerca, apenas a tres o cuatro metros de allí, solo hubiese sido necesario seguir el rastro de sangre, para saber donde se encontraba su mirada perdida…

Aquella mañana no tenia por que ser diferente, para Trevor casi todos los días eran igual, desde que salió de la cárcel, la monotonía se apoderaba de el y cualquier pequeño detalle sin importancia le ilusionaba sobremanera, era un cambio radical en su comportamiento, una nueva meta por superar, por pequeña que esta fuese…salto de la cama y se metió en la ducha, por momentos, viejos recuerdos del centro penitenciario le venían a su cabeza, pero el con una pequeña habilidad que había aprendidó entre rejas, lograba deshinibirse, asi que decidió, después de afeitarse, desayunar y dar un pequeño paseo por el pueblo...

Saboreo el humeante café, al tiempo que leia un post-it que Martha, su hermana, le había dejado junto a la cafetera, Trevor era un tipo despistado, asi que su hermana acostumbraba a dejarle notas para que le recordase ciertas tareas…aquella era escueta “ Trevor, cariño, no olvides tomarte la medicación y encárgate esta noche de la cena”..
La medicación, ya no podía pasar sin ella, sufria un pequeño trastorno psicótico que poco a poco había logrado ir menguando, pese a eso, aun solia escuchar aquellas voces en su cabeza, aquellas voces que a veces le ordenaban cosas malas y desagradables, que el ya sabia reconocer y que lograba evitar, aunque no siempre…

Trevor salió a dar su habitual paseo matutino, una péqueña ruta por su pueblo, un pueblo como cualquier otro, con su tiendas, sus parques, sus coches aparcados, la gente paseando, la jodida gente paseando…a veces, odiaba a la gente, aunque ese sentimiento de repulsa no era como el de antes, cuando las voces le sugerían cosas, cosas que el no siempre lograba evitar…

Llevaba apenas veinte minutos caminando cuando vio a los lejos a Susan, Susan regentaba una pollería en el pueblo, ese comercio de toda la vida, con los mismos clientes de toda la vida y el mismo genero de toda la vida…Susan había sido siempre su amor platónico, pero ella siempre lo había rechazado, le acusaba de estar loco y eso a Trevor le enervaba, lo rechazo siendo niños, lo rechazo siendo adolescentes y lo rechazo cuando salió de la cárcel..pero a medida que se acercaba a Susan, su mente se ponía en marcha y aquellas voces que no simpre lograban callar los medicamentos, comenzaba a ejercer presión, aunque en este caso, a Trevor, le parecía una idea maravillosa.

Cuando estuvo cerca de Susan y sus miradas se cruzaron, los ojos de Trevor dieron vueltas de campana, los generosos pechos de Susan siempre lograban sacar su parte mas libidinosa, y Susan al darse cuenta de ello, le mirada con un completo desagrado..con una desgana que entristecía a Trevor, pero que no le hacia perder la esperanza de que aquella mujer, seria suya alguna vez, y lo seria muy pronto, muy pronto….Trevor pago la compra y salió del establecimiento con la cara seria, pero con una ligera sonrisa en la comisura de los labios, esa sonrisa que se tiene cuando las cosas no salen como uno desea, pero que sabe que pronto, muy pronto…serian diferentes.

Martha estaba cansada, cuando abrió la puerta de su casa, le extraño no escuchar el sonido del televisor, a esa hora Trevor solia ver alguna película, aunque de un modo instantáneo pensó que era tarde y que se habría acostado…cuando se acerco al pasillo y vio gotas de sangre que dibujaban extrañas formas en el suelo, le cambio la cara…dio varios pasos y obsevo a Trevor sentado en el suelo, sujetando un cuchillo lleno de sangre y la mirada perdida…
Trevor no reaccionaba a los gritos de Martha, y solo cuando ella se arrodillo frente a el, logro enderezar la cabeza e intentar mirarla, tenia cara de niño bueno, de haber intetado hacer algo bueno que no había salido del todo bien…pero aun asi, una ligera voz salió de dentro de el y se dirigió a su hermana..

-Lo siento Martha, lo siento mucho, dijo Trevor, mirando en dirección a la cocina…

Martha decidió entrar en la cocina y un grito de espanto salió de su garganta, cuando volvió, intento ser lo mas compresiva posible con su hermano, le había cuidado siempre y esta noche una vez mas, debía limpiar todo lo que Trevor, su hermano, manchaba…pero aun asi, decidió darle un consejo..

“Trevor, cariño, me parece una idea estupenda que hayas decidido hacer pollo para cenar, pero cielo, los pollos también los venden muertos y sin plumas, no es necesario cortarles el cuello y poner toda la casa llena de sangre”..